domingo, 26 de septiembre de 2010

Disyuntiva de contrariedad


El tiempo continua, las cosas suceden de manera efímera, y cuando te das cuenta de todo esto, de que nada es perdurable, a veces es tarde para algunas cosas. Todo esto es rutinario, cosas del día a día, que difícil puede ser algo tan complicado y que duela tanto a veces. Veo reflejado todo esto en mi propia vida, en mi propia situación actual, y me llega completamente, siento que si retraso más mi propósito, se puede arruinar al 100% y me lamentaré en algún tiempo después.
Soy del tipo de persona que piensa que tengo que atreverme, ser osado antes las diferentes situaciones que la vida le va imponiendo a uno, porque más adelante como dije antes, uno se puede arrepentir; pero entra en juego también el ser "oportuno" para hacer las cosas, no quiero intentar hacer algo en un momento inadecuado, en el cual en vez de ayudarme o facilitarme las cosas, se podría dar vuelta esto y me podría perjudicar. Todas las cosas tienen fecha de caducidad, y mientras más tarde lo haga será peor, ¿o no?. Aquí es donde entra en juego lo que nombré antes... esta disyuntiva de contrariedad.. que cada una apunta hacia un lado opuesto, dando el máximo de sí, para poder llegar a puntos incontrables. Me refiero al atreverme a hacer algo, o al esperar el momento adecuado para hacerlo...
Hay tantas variables que juegan en contra o a favor, quién sabe!, que no se qué hacer..
Ojalá que esto fuera algo tan fácil de tomar o de analizar, pero no lo es, es la base de tantas cosas importantes, que juegan en cadena; una tras otra, en mi vida.

De seguro han escuchado a los adultos decir que les encantaría ser niños nuevamente para poder aprovechar más las cosas. A mi en este preciso momento me pasa lo contrario, me gustaría tener unos 40 años más, para poder tener esa experiencia, esa sabiduría para poder tomar esta decisión, ya que no deja de ser importante para mi, y no la tomaré por nada del mundo a la ligera, no de nuevo.
Hay días que quiero eso, y hay otros que quiero lo contrario; poder volver hace unos años atrás para poder mejorar cosas o simplemente no preocuparse por estas temáticas.

Al fin y al cabo, toda la vida se trata de esto, de estas decisiones, y que la respuesta de esta, sea la correcta o no, nos ayudará a madurar y tener la experiencia de no equivocarnos en un futuro, y poder decir libremente, en unos 40 años más: Desearía volver a ser niño, pero no con una contrariedad de por medio, si no, que la misma flecha que apuntaba a lados distintos, apuntando, valga la redundancia, a una mismo lado y no existiendo ni un pero, ni un contra en mi decisión.
Solo quiero que cualquiera de las dos opciones sea la correcta, llegue rápido, para poder tener esa estabilidad, y poder concretarme, y poder seguir creyendo en un "destino", en el cual confíe, y decida hacer mi creencia predeterminada por varios años más. Creer en un destino? se preguntaran. Suena incoherente o no? ya que he hablado de uno mismo crear su futuro, de hacer las cosas para ir moldeando lo que viene..
Bueno, he aquí, una nueva "disyuntiva de contrariedad"...







No hay comentarios:

Publicar un comentario